Buscar Trufas con Perro

Buscar trufas con perro es un trabajo a dos: el perro las localiza bajo tierra y la persona las saca. Cada uno puede arruinar la trufa a su manera.

El perro tiene que marcar sin arañar; la persona tiene que sacarla sin romperla. Una trufa extra partida por la mitad pasa a valer una octava parte.

Aquí está cómo es una mañana de recogida en una parcela, qué pasa cuando la finca no da y cómo se contrata que pasen los perros por la tuya.

Buscar trufas con perro: el perro marca el punto y la persona excava con cuidado junto a la encina

El perro localiza, la persona extrae

El perro recorre las líneas de encinas y se detiene donde huele trufa madura. Marca el punto y espera; su trabajo termina ahí, y un buen perro no escarba.

La persona se agacha, aparta la tierra con la herramienta y saca la trufa entera. Cuanto más limpia sale, más vale.

Las dos formas de romper una trufa

La primera es del que excava: un golpe de machete de más y se le parte una esquina, o se abre por la mitad. Nuestro productor lo ha vivido en parcelas con los propios clientes mirando.

La segunda es del perro: una trufa muy superficial y un zarpazo al marcarla. El resultado es el mismo, y se llama trozos.

Por eso el servicio no se mide en velocidad. Se mide en trufas que llegan enteras a la cesta.

Cuánto dura: una mañana

La unidad real de una pasada es la mañana. Se llega, se recorre la parcela con el perro, se saca lo que hay maduro y se termina.

La profundidad depende del suelo. En sierra la trufa está más a mano; en suelos de llanura como los de La Mancha aparece a unos 50 centímetros, y excavar ese hoyo también es tiempo.

El propietario viene y mira

Lo normal es que al dueño de la parcela le guste ver cómo trabaja el perro y acompañe durante la mañana. No hace falta saber nada: se mira, se pregunta y, si se quiere, se aprende a sacar una.

Si lo que buscas es vivir eso sin tener finca, existe como visita en temporada.

No todas las parcelas dan

Hay que decirlo: hay parcelas que dan poco o nada, y años en que una finca que producía se queda corta. Nuestro productor lo cuenta sin adornos porque es la verdad del oficio.

Pasar el perro sirve también para eso: saber qué hay de verdad bajo tus encinas antes de tomar decisiones sobre la plantación.

Cuándo se buscan trufas

La trufa negra madura de diciembre a abril. Fuera de esos meses no hay nada que buscar en una parcela de Tuber melanosporum.

Para dar el siguiente paso:

¿Puedo ir yo con el perro por mi parcela?

Sí, y es lo habitual. El propietario acompaña, ve cómo marca el perro y cómo se saca la trufa. Es su finca y su trufa.

¿Se estropea la trufa al sacarla?

Puede, si se hace mal. Un machetazo o un zarpazo convierten una trufa extra en trozos, y el precio cae a una octava parte. Por eso se paga a quien sabe hacerlo.

Pasar los perros por tu parcela

Dinos dónde está la finca, cuántas hectáreas tiene y qué edad tienen las encinas. Te contamos cómo sería la mañana y qué cuesta.

Pedir una pasada