Trufa Negra Congelada
Trufa negra congelada en bolsa de 100 g: es el formato que permite seguir comercializando y consumiendo trufa durante el resto del año, cuando la campaña de fresco ya ha cerrado.
De todas las formas de conservar la trufa, congelar es la que más se utiliza, y es también la que más se parece al producto fresco: no pasa por calor en ningún momento.
Se ralla directamente sobre el plato, sin descongelar y sin sacarla antes del congelador.
Trufa negra congelada, calidad Primera
96 € por bolsa de 100 g
Precio actualizado el 21 de agosto de 2026
Pedir trufa congelada
| Especie | Tuber melanosporum |
|---|---|
| Origen | Teruel |
| Calidad de partida | Primera y trozo |
| Formato | Bolsa de 100 g |
| Gramaje | 100 g |
| Envasado | Bolsa |
| Temperatura de conservación | −18 °C |
| Consumo preferente | 6 meses en congelador |
| Envío | En frío, con el mismo protocolo que la trufa fresca |
Cómo se congela
La trufa se cepilla, se limpia en seco, se envasa y se congela cuanto antes. Cuanto más rápido baja la temperatura, más pequeños son los cristales de hielo que se forman dentro y menos rompen la carne de la trufa.
Congelar no esteriliza: no hay calor, no hay agua añadida y no hay conservantes. Por eso el resultado guarda más del aroma original que una conserva esterilizada.
Cómo se usa: no la descongeles
Esta es la única regla que importa de verdad. Al descongelarse, la trufa suelta el agua que tenía dentro y la carne se queda blanda y correosa.
- Rállala congelada, directamente sobre el plato caliente, en el último momento.
- Saca solo lo que vayas a usar y devuelve la pieza al congelador enseguida.
- Si la quieres laminada, corta con la trufa aún dura: sale una lámina más limpia que en fresco.
- Evita cocinarla dentro de una salsa hirviendo: el aroma se pierde con el calor sostenido.

Congelada o en conserva: cuál elegir
La congelada conserva más aroma, pero exige congelador y viaja en frío, como la fresca. Es también el formato que más se trabaja de los dos.
La conserva pierde algo más de aroma en la esterilización, pero se guarda en la despensa durante años y llega por mensajería normal.
Con sitio en el congelador y ganas de lo más parecido a la trufa de temporada, gana la congelada; para tenerla siempre a mano sin ocupar frío, la conserva. Durante la campaña, lo que se recomienda es utilizarla y moverla fresca.
Con qué trufa se hace
Se congela calidad Primera y trozo: piezas de forma irregular o partidas, de la misma especie y la misma temporada que la Extra que se vende entera.
Rallada sobre un plato, la forma de la pieza no se ve. Por eso este formato cuesta menos por kilo que la trufa entera de mesa: lo que se deja de pagar es la estética.
¿Cuánto dura la trufa congelada?
En congelador doméstico a temperatura estable, 6 meses. Lo que la estropea no es el tiempo, sino los ciclos de descongelado y vuelta a congelar.
¿Hay que descongelarla antes de usarla?
No. Se ralla congelada sobre el plato. Si se descongela, suelta agua y la textura se vuelve blanda.
¿Pierde aroma al congelarse?
Pierde algo, pero bastante menos que una conserva esterilizada: la congelación no aplica calor. Es el formato más cercano al producto fresco.
¿Se puede congelar en casa una trufa fresca?
Sí, limpiándola bien y envasándola al vacío o en bolsa bien cerrada. El resultado es mejor cuanto antes se congele desde la recolección, que es justo la ventaja de comprarla ya congelada.
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